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TAE y tipo nominal: por qué dos bancos nunca anuncian la misma cifra
Una publicidad anuncia un tipo del 3 %. El contrato que finalmente firma muestra una TAE del 3,5, incluso del 4 %. No es un error ni un truco: las dos cifras simplemente no miden lo mismo.
El tipo nominal solo cuenta una parte de la historia
El tipo nominal (también llamado TIN, tipo de interés nominal) sirve únicamente para calcular los intereses sobre el capital prestado. Es la cifra que aparece en grande en las publicidades, porque es mecánicamente la más baja: no tiene en cuenta nada más que el precio del dinero prestado. Cuando una oferta anuncia «desde el 3 %», casi siempre es este tipo el que se destaca.
El problema es que un préstamo nunca cuesta solo intereses. Contratar un crédito conlleva otros gastos, que varían de una entidad a otra y de un perfil de prestatario a otro. Precisamente para agrupar todo esto en una sola cifra comparable existe la TAE.
Lo que la TAE añade al tipo nominal
La Tasa Anual Equivalente (TAE) incluye los intereses calculados al tipo nominal, pero también todos los gastos que condicionan la obtención del crédito:
- El seguro del préstamo, cuando el banco lo exige para conceder el crédito — suele ser la partida que más pesa en la diferencia entre las dos tasas, sobre todo en un préstamo hipotecario.
- Los gastos de apertura, cobrados por el banco por el estudio y la formalización del crédito.
- Los gastos de garantía (aval, hipoteca, según el tipo de préstamo), cuando se imponen como condición para su concesión.
- Ciertos gastos obligatorios ligados al crédito, como las comisiones de intermediación cuando se exigen para obtener la financiación.
Todo lo que es facultativo o no tiene relación directa con la concesión del crédito queda fuera de la TAE. Pero todo lo que realmente condiciona la aprobación del banco debe figurar en ella: es una obligación legal, no una elección de marketing de la entidad prestamista.
Por qué hay que comparar la TAE, nunca el tipo nominal
Dos bancos pueden anunciar exactamente el mismo tipo nominal y ofrecer créditos de coste muy distinto, simplemente porque sus gastos de apertura o su seguro no están al mismo nivel. A la inversa, un banco con un tipo nominal ligeramente más alto puede salir más barato al final si su seguro es notablemente más económico. Comparar únicamente los tipos nominales anunciados en dos publicidades no dice nada del coste real de cada oferta.
Ese es precisamente el papel de la TAE: es un indicador normalizado, cuyo método de cálculo está fijado por la normativa europea de crédito al consumo, para que todos los bancos estén obligados a expresarlo según el mismo método. Dos TAE son, por tanto, directamente comparables entre sí, mientras que dos tipos nominales anunciados por separado no lo son necesariamente.
Un ejemplo sencillo para visualizar la diferencia
Imaginemos dos bancos que ofrecen ambos un tipo nominal del 3 % para el mismo importe prestado y el mismo plazo. En el primero, el seguro del préstamo es competitivo: la TAE final ronda el 3,2 %, una diferencia modesta. En el segundo, el seguro exigido es notablemente más caro y los gastos de apertura más elevados: la TAE sube casi al 4 %, aunque el tipo nominal anunciado era rigurosamente idéntico.
A lo largo de la vida de un crédito, esta diferencia de TAE se traduce en cientos, incluso miles de euros de diferencia. Por eso una oferta que parece la más barata a primera vista puede, una vez conocida la TAE, resultar ser la más cara de las dos.
Un límite legal frente a los abusos: la tasa de usura
En España, la Ley de Usura (Ley Azcárate de 1908, aplicada hoy por la jurisprudencia del Tribunal Supremo) prohíbe los créditos con un interés notablemente superior al normal del mercado y desproporcionado respecto a las circunstancias del caso. El Banco de España publica periódicamente los tipos medios del mercado por tipo de crédito, que sirven de referencia para detectar los tipos abusivos. Conviene siempre verificar el tipo medio vigente en el momento de contratar, más que fiarse de una cifra que podría haber cambiado desde entonces.
Para recordar
- El tipo nominal solo sirve para calcular los intereses, nada más.
- La TAE le añade el seguro del préstamo, los gastos de apertura y las garantías obligatorias.
- Es la TAE, normalizada por la ley, la que permite comparar dos ofertas de crédito de forma equitativa.
- Un mismo tipo nominal puede dar TAE muy distintas según el coste del seguro.
- La Ley de Usura y los tipos medios del Banco de España protegen frente a los créditos con un interés desproporcionado.