🔋 vs ⛽ Coche eléctrico o de combustión: comparador de coste real
Compara el coste total real a varios años entre un coche eléctrico y un coche de combustión: precio de compra, energía y mantenimiento, para saber cuál es la opción más barata según tu kilometraje y estimar el kilometraje de rentabilidad del eléctrico.
🔋 Vehículo eléctrico
⛽ Vehículo de combustión
Uso
El Plan MOVES y otras ayudas a la compra no se incluyen deliberadamente en este cálculo: sus importes y condiciones cambian con demasiada frecuencia para seguir siendo fiables aquí. Esta comparativa es indicativa.
Comparativa detallada
Coste total en 8 año(s): precio de compra + energía + mantenimiento.
- Precio de compra: 35.000,00 €
- Energía estimada: 486,00 €/año
- Mantenimiento estimado: 300,00 €/año
- Coste de uso total (8 año(s)): 6288,00 €
- Precio de compra: 25.000,00 €
- Energía estimada: 1485,00 €/año
- Mantenimiento estimado: 600,00 €/año
- Coste de uso total (8 año(s)): 16.680,00 €
📍 Punto de equilibrio (rentabilidad)
El vehículo eléctrico es más caro de comprar en 10.000 €, pero más barato de usar en unos 0,09 €/km. Esta diferencia de compra se compensa tras 115.473 km recorridos, es decir, unos 7,7 año(s) a este ritmo anual.
Durante el tiempo de uso indicado (120.000 km acumulados), el punto de equilibrio está alcanzado: el eléctrico se vuelve rentable.
Estimación indicativa. Los precios de la energía, del combustible, los consumos reales y los costes de mantenimiento varían según el modelo, el uso, la temporada y la zona geográfica.
¿Cómo se calcula esta comparativa eléctrico vs combustión?
El comparador suma tres partidas de coste durante el tiempo de uso elegido, para cada motorización:
- El precio de compra — pagado una sola vez, al principio del periodo.
- El coste de la energía — kilometraje anual ÷ 100 × consumo a los 100 km × precio unitario de la energía (electricidad en €/kWh, combustible en €/L), multiplicado por el número de años.
- El mantenimiento — un importe anual medio que tú introduces, multiplicado por el número de años. El eléctrico suele necesitar menos mantenimiento (sin cambios de aceite, menos piezas de desgaste ligadas al motor de combustión), pero este importe queda a tu criterio.
El punto de equilibrio (kilometraje de rentabilidad)
Cuando el vehículo eléctrico cuesta más comprarlo pero menos usarlo, existe un kilometraje acumulado a partir del cual el ahorro de energía y mantenimiento compensa la diferencia de precio inicial. Este punto de equilibrio se calcula así: diferencia de precio de compra ÷ diferencia de coste por kilómetro (energía + mantenimiento). Por debajo de ese kilometraje, el de combustión suele seguir siendo más barato en conjunto; por encima, es el eléctrico el que resulta más ventajoso.
Lo que este cálculo no incluye
El Plan MOVES, otras ayudas autonómicas a la compra, las ventajas fiscales locales (aparcamiento gratuito, zonas de bajas emisiones, distintivo ambiental) y el valor de reventa no se tienen en cuenta: estos parámetros cambian con demasiada frecuencia y varían demasiado según la situación individual y la comunidad autónoma para integrarlos de forma fiable en un cálculo genérico. Añádelos manualmente a tu reflexión si tienes derecho a ellos.
Preguntas frecuentes
¿Se incluye el Plan MOVES en este cálculo?
No, deliberadamente. El Plan MOVES (ayuda estatal a la compra de vehículos eléctricos, gestionada por cada comunidad autónoma) y otras ayudas a la compra cambian con demasiada frecuencia (importes, condiciones de elegibilidad, plazos de convocatoria, presupuesto disponible por región) para integrarlas de forma fiable en un comparador genérico. Si tienes derecho a esta ayuda, resta el importe del precio de compra del eléctrico antes de introducirlo, o añádelo manualmente a tu reflexión.
¿El coche eléctrico es siempre más rentable que el de combustión?
No. Depende del kilometraje anual, del tiempo de uso previsto, de la diferencia de precio de compra y de los costes de energía. El eléctrico suele ser más caro de comprar pero más barato de usar: se vuelve rentable a partir de cierto kilometraje acumulado, llamado punto de equilibrio. Por debajo de ese umbral, el de combustión suele seguir siendo menos costoso en conjunto.
¿Qué cubre el mantenimiento anual en este cálculo?
Tú mismo introduces un importe anual medio para cada motorización (revisiones, piezas de desgaste, frenos, etc.). El eléctrico suele necesitar menos mantenimiento mecánico (sin cambios de aceite, menos piezas ligadas al motor de combustión), pero esta partida sigue siendo variable según el modelo y el uso: el comparador no la estima automáticamente.
¿A partir de qué kilometraje el eléctrico se vuelve rentable?
Depende de las diferencias de precio de compra, consumo y precio de la energía que introduzcas. El comparador calcula este punto de equilibrio dividiendo el sobrecoste de compra del eléctrico entre la diferencia de coste por kilómetro (energía + mantenimiento) entre ambas motorizaciones. Con hipótesis habituales, este umbral suele situarse entre 60.000 y 120.000 km, pero puede variar bastante según los precios de la energía utilizados.
¿Esta comparativa tiene en cuenta el valor de reventa?
No. El valor de reventa (depreciación) depende mucho del modelo, la marca, el estado del mercado de ocasión y la demanda futura de eléctricos o de combustión. Estas incertidumbres son demasiado grandes para integrarlas de forma fiable aquí: el comparador se limita a la compra, la energía y el mantenimiento durante el tiempo de uso elegido.